''cuando el sol abraza''
Me gusta cuando el sol, por las mañanas, inunda por entero mi casa.
Me baña, acurrucada en sus cálidos brazos, rayos. con su fuerza, fuego, corta los lazos, banalmente creados, que me mantienen sumida en el plano terrenal, dónde lo que percibimos, es tan solo un costado insustancial todo un mundo de asunto trivial.
Se abre paso en mi, el despertar. Entro conciencia, voy rompiendo las aprisionantes cadenas de la incertidumbre del canal terrenal, derribo las fronteras de lo vagamente asimilado a lo ''real'', al mundo por completo despliego mis antes estancadas puertas, para llenarme de el y a su vez llenarlo de mi.
Despojo de mi ánima, los absurdos absolutos implementados en el medio materia.
En este nuevo e iluminado plano onírico, mucho más real que el antes concebido, voy sembrando iluminadas semillas resplandecientes, que brotaran de la oscuridad pasada y se transformaran en fuertes y robustos árboles de sólidas y profundas raíces, que darán propicios frutos a quien pueda percibirles.
Me desligo por completo de las formas de lo concreto y sus variables, dejando solo lo bueno encontrado, y de lo malo hacer eterno aprendizaje, nutriente abono de mi tierra, concentrado.
Voy desnudándome de la piel que visto hoy, para fundirme de lleno en lo astral, logrando así conectar con mi forma más verdadera, desdibujada de toda idea moral, ética, injuriosa, de la visión limitante, de la etiqueta social, de las palabras dominantes, que siempre buscan y encuentran encerrar los conceptos, imponer un panorama fijo y ofuscado de la absoluta realidad.
me dejo fluir y doy rienda suelta al alma solapada, voy corriendo por los senderos menos transcurridos, pero increíblemente ricos en materia de espíritu, y así voy cruzando de plano en plano, dando saltos y renovando mi esencia, para nunca estar completa, pero siempre llena, de algo mejor.
Me baña, acurrucada en sus cálidos brazos, rayos. con su fuerza, fuego, corta los lazos, banalmente creados, que me mantienen sumida en el plano terrenal, dónde lo que percibimos, es tan solo un costado insustancial todo un mundo de asunto trivial.
Se abre paso en mi, el despertar. Entro conciencia, voy rompiendo las aprisionantes cadenas de la incertidumbre del canal terrenal, derribo las fronteras de lo vagamente asimilado a lo ''real'', al mundo por completo despliego mis antes estancadas puertas, para llenarme de el y a su vez llenarlo de mi.
Despojo de mi ánima, los absurdos absolutos implementados en el medio materia.
En este nuevo e iluminado plano onírico, mucho más real que el antes concebido, voy sembrando iluminadas semillas resplandecientes, que brotaran de la oscuridad pasada y se transformaran en fuertes y robustos árboles de sólidas y profundas raíces, que darán propicios frutos a quien pueda percibirles.
Me desligo por completo de las formas de lo concreto y sus variables, dejando solo lo bueno encontrado, y de lo malo hacer eterno aprendizaje, nutriente abono de mi tierra, concentrado.
Voy desnudándome de la piel que visto hoy, para fundirme de lleno en lo astral, logrando así conectar con mi forma más verdadera, desdibujada de toda idea moral, ética, injuriosa, de la visión limitante, de la etiqueta social, de las palabras dominantes, que siempre buscan y encuentran encerrar los conceptos, imponer un panorama fijo y ofuscado de la absoluta realidad.
me dejo fluir y doy rienda suelta al alma solapada, voy corriendo por los senderos menos transcurridos, pero increíblemente ricos en materia de espíritu, y así voy cruzando de plano en plano, dando saltos y renovando mi esencia, para nunca estar completa, pero siempre llena, de algo mejor.

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